UN AIRE DE ORIENTE... Ó EL AMOR QUE SE MECE, CON EL AIRE DEL ESTE.
Sus cejas negras perfiladas, marcaban la frontera natural, entre los ojos y la frente.
sus ojos eran dos rayas, apenas percibidas, pero en ellos se encontraban, dos botones negros como opalos...
sus labios eran llamaradas..
sus dientes blancos, marfileños y perfectos.
su sonrisa suave cautivaba, risa contenida, que cuando no se contenia, se convertia en carcajada que como campana, cúal musical estrofa... le sonaba.
su nariz era un punto rosado en su cara, con dos aletas, que a traves de ella suavemente.. respiraba.
debajo de sus labios, y cerrando un ovalo perfecto, menton resuelto y firme.. con caracter.redondeaba la cabeza, negro y brillante dejaba al descubierto dos orejas pegadas, las cuales estaban adornadas en sus lobulos, con pendientes de oro, con figuras de jade en dragones reposados.
en fin era una cara, una cabeza, que se complementaba, con el armonioso cuerpo enfundado en un KIMONO, cerrado al cuello con bordados.
y era mi amor tan grande por ella, que es hoy y todavia la recuerdo, y en mis sueños se presenta igualmente bella, haciendo en mi que me recree y goce igualmente, como si a mi lado se hallara su presencia... y fuiera real de carne y hueso.
por ello despues de tanto tiempo, no he arrancado las paginas del calendario.... que todavia conservo.

SUSANA dijo
Que romantico!!! buen clima entre tus letras...
Un abrazo.
28 Diciembre 2009 | 08:24 PM